Superior

1155729010_0

La aventura de las primeras citas y un anillo estimulante

Conversación de whatsapp

– Hola 🙂
                       – Hola 🙂

-Qué haces?
                       -Nada, aburrida en casa

– Yo también
                       – Te vienes y nos divertimos juntos?

-OK

Después del OK lo que pasa en tu casa es un auténtico torbellino. En primer lugar echas un vistazo a tu casa y descubres que la selva tiene más orden que tu cuarto. El baño aún tiene restos de tu última pelea con el cortauñas y la cocina deja claro que llevas todo el día sin pasar por el fregadero. Ropa por aquí, ropa por allá… ¿esa braguita está limpia? La solución más rápida es agrupar todo lo que está fuera de su sitio y hacer malabares para que quepa dentro del ropero. 
Bien, una vez resuelto el problema del caos en casa, comienza otro con difícil solución, tu aspecto. Te miras en el espejo y ves que quizás si te pusieras una careta podrías ser más sensual que intentar arreglarlo pero te armas de valor y vas a por todas. Te maquillas rápido pero con cuidado de no parecer un avatar, unos labios rojos nunca fallan, y te pasas las planchas por el pelo a la velocidad del rayo. Entonces te das cuenta que de piernas para abajo estás demasiado abrigada, ejem… no te has depilado. Y aunque llevas meses dándote la cera decides darle la patada a tu esteticista y pasarte la hojilla de afeitar. 
Vale, ya estás decente, ahora sólo queda la sencilla tarea de ponerte algo sugerente pero de estar por casa, ¡muy fácil! (véase modo irónico). Así que te pruebas tu ropero y el de tu prima y no hay forma de verte perfecta, por lo que se te pasa el tiempo, suena el timbre y al final te pones lo primero que te probaste. Último repaso…
Abres la puerta y ahí está. Por el whatsapp era todo muy fácil y tú una atrevida pero al tenerlo delante se te cierran hasta los chakras y te vuelves Tarta de Fresa, igual de tímida. Así que le dejas tomar la iniciativa y dejas que pase del intercambio de palabras al de fluidos. Pasas a tu habitación y te das cuenta de que tienes que quitarte la ropa y rezas para que no encuentre el interruptor de la luz. El encuentro se desencadena y fluye sin miramientos por las sábanas, te muestras una diosa y te creces, tanto que decides abrir el cajón de tu mesita y sacar un anillo estimulante que compraste hace semanas en una tienda erótica online (porque en la tienda física te da más vergüenza) que llevabas tiempo deseando usar. Y resulta que has triunfado con la idea. 

La cita acaba bien, tanto que al final un par de whatsapp se convierten en un interesante episodio de tu vida. 
¿Tú eres de las que también tienen su arsenal erótico en el cajón de la mesilla? En relaciones esporádicas los juguetes eróticos se convierten en tu aliado y en relaciones estables es un soplo de aire fresco. Puedes empezar por artilugios sencillos que potencien el placer, como los anillos estimulantes.
Sin duda, los juguetes eróticos ponen el broche final a una cita que, aunque empiece caótica, acaba con ganas de repetir. 
Bueno mis querid@s liantas y liantes, hasta aquí el post de hoy, ¿te sientes identificad@? ¿te ha pasado alguna vez? ¿eres de l@s que usa juguetitos para mejorar tus relaciones?
¡Hasta los próximos lío!s 🙂 

, , , , , , , , ,

One Response to La aventura de las primeras citas y un anillo estimulante

  1. Anónimo 11/10/2014 at 15:27 #

    Es muy divertido el uso de anillos vibradores y demás "juguetitos",pero no se yo si me atrevería a usarlo en una primera cita. Salu2.

Deja un comentario