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Mujeres sexuales = mujeres normales


Sí, a las mujeres les gusta el sexo. Les gusta mirar a los hombres que pasan por la calle, los desean. Disfrutan coqueteando y sintiéndose poderosas en el juego de la seducción. A las mujeres les gusta sentir sus genitales, sus senos, su cuerpo entero y no se intimidan con amantes de pasada y sí… ¡incluso les gusta ver porno! Y eso no nos convierte en mujeres fatales, diferentes, modernas o intensas. Nos convierte en MUJERES NORMALES.
Los hombres aún no comprenden que las féminas tienen necesidades, como ellos, y que el interés o desinterés sexual viene de la mano de una serie determinada de consecuencias: cansancio, estrés, desinterés por la otra persona, problemas puntuales de salud, desacuerdos en la pareja, etc. Y no estrictamente por cuestión de ser hombre o mujer. La idea de que ella tienen menos necesidades sexuales que él tiene también una justificación cultural. No digo que seamos exactamente iguales, pero que hay mucha contaminación histórica-cultural. 
Actualemente hay muchas parejas en las que el hombre no tienen apetencia sexual, y hablo de un amplio rango de edad. Jóvenes de 30-40 años con pareja estable que pierden la líbido y hombres de 50 y tantos que pasan etapas de declive sexual, además de las diversas disfunsiones de muchos varones que llenan las consultas de gabinetes psicológicos. La mujer en décadas pasadas ha estado sometida a la reproducción y a la oleada sexual de los hombres. Ellas ya tenían internalizado que una de sus tareas era estar ahí para el marido y aguantar el instinto del cónyuge. Un instinto, que al ser únicamente masculino (supuestamente), daba carta blanca para infidelidades y forcejeos. 
 
¿Qué sería ser un hombre fatal?
Ese instinto del que hablo aún hoy intenta ser la justificación perfecta para una serie de hechos y dichos que se extienden de manera popular. Por ejemplo, si una mujer va con la falda muy corta y un escote prominente, se escucha “después dice que si la violan”, “es que van buscando guerra”. Muchos hombres se toman la libertad de soltar “piropos” que están más cerca de ser un insulto. Pero no pasa nada, ella va muy ligera y ellos no se pueden controlar, es que el instinto es tan fuerte… ¡Qué estupidez! ¿Entonces que hacemos con el instinto ancestral de la caza? 
– Sí señor policía, disculpe que haya matado a ese señor, pero tenía una pinta de mamut… 

Vamos, que con el cuento del instinto de los hombres se ha aguantado mucho. Yo no digo que no exista, pero dudo que esté tan exaltado como para justificar popularmente muchos actos o como para seguir manteniendo ideas tales como que la mujer va provocando. Las mujeres tenemos todo el derecho de ir con pantalones que dejen ver el largo recorrido de nuestras piernas, usar escotes tan amplios como amplia sea nuestras ganas de mostrar. ¿Y qué? ¿No aguantamos nosotras que cada vez más  muestren ellos su cuerpo? Van al gimnasio y esculpen sus músculos, utilizan las planchas de su novia o hermana para dejar su pelo perfecto, usan cremitas para dar mayor juventud a su piel. Se ponen camisetas con la única intención de dejar al aire libre sus trabajados bíceps. Definen sus glúteos para que se vean duros y elevados cuando se ponen el pequeño bañador que deja poco a la imaginación o el vaquero de salir de fiesta que enfatiza la curva. ¿Y nosotras nos lanzamos?¿Los sometemos a piropos gores o miradas que literalmente penetran? 

 
Creo que tanto si eres hombre como mujer, la idea es que desde el respeto seduzcas,  ansíes, reveles tus deseos. Empatizando con la otra persona y no llegar a pasar unos límites que violentan y en ocasiones humillan. A las mujeres nos encanta ver hombres guapos, a muchas tenerlos tan cerca y a otras suspirarlos desde lejos. Pero aún sintiendo un gran ardor sexual que recorre nuestro cuerpo, la mujer no es capaz de pasar unos límites marcados por la moral de cada una. Eso sí, la mujer es libre de vivir su sexualidad como quiera. 
Me encantaría que las personas, tengan la orientación sexual que tengan, puediesen vivir su sexualidad como más les plazca. Que crezcan pensando que sus actos no tienen que ser culpabilizadores ni negativos. Quiero pensar que no estamos lejos de EQUILIBRAR LOS CONCEPTOS, que si una mujer decide no tener pareja estable y mantener relaciones sexuales con diversas personas a lo largo de su vida, no es una golfa, sino una mujer que vive su sexualidad de manera libre. Que no se le vea como una devorahombres, ni una mujer de mala vida y dudosa moral. Si el hombre es bien visto, la mujer también. Si no engañas, ni vapuleas al otro para mantener relaciones, ¿qué te tienen que reprochar?
Es necesario plantear al fin una educación sexual real desde los centros educativos y en diversas estaciones de la vida de los individuos. Una educación que verdaderamente forme para tomar las decisiones adecuadas en materia sexual y vivir tus acciones de manera que te hagan feliz y te desarrollen a todos los niveles. Algo falla si las mujeres jóvenes aún se sienten mal si tienen experiencias sexuales o si le gustaba un chico, pero al tener sexo ya no le gusta y se siente atraídas por otro. Algo va mal si el hombre sigue teniendo el dominio sexual en el ámbito público y puede jactarse de sus hazañas y nosotras callamos y guardamos nuestros encuentros para personas muy cercanas o nos callamos y nos lo contamos como gran secreto a nosotros mismos frente al espejo. 
Les invito a reflexionar en qué modelo estamos dando a los hijos, sobrinos o adultos del entorno. Que comentarios hacemos ante determinadas situaciones de otros. Cómo llamamos a las mujeres que son libres y cómo a los hombres. Todos y todas somos modelos para nosotros mismos y nuestra comunidad. Que nuestras acciones y nuestras palabras vayan por el mismo camino.
Hasta pronto mis querid@s liantas y liantes!
Mil besos si los aguantan 😉

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One Response to Mujeres sexuales = mujeres normales

  1. Los líos de Verache 28/04/2012 at 09:36 #

    Mis liantes y liantas!
    Me dicen que este post dice cosas que YA NO PASAN! ¿Cómo lo ven ustedes? ¿Es cierto que lo que cuento está obsoleto?

    Mil besos!

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